La cocina doméstica se caracteriza por la búsqueda de soluciones accesibles. Muchos platos cotidianos nacen de combinaciones básicas. Este modelo prioriza la funcionalidad.
Las modificaciones graduales permiten ampliar opciones. Incluso pequeñas ideas aportan variedad. El menú diario mantiene dinamismo.
La practicidad continúa siendo un factor decisivo.
